
Después de hacer uno de los ridículos políticos más penosos con el referéndum de la Diagonal, ahora el Sr. Hereu de nuevo retoma las "riendas de la autoridad" y con una nueva campaña nos recuerda que según la ordenanza cívica, beber alcohol por la calle está penado con 1.500 € o hacer pintadas con 3.000 €. No sabemos, pues no habla de ello la cínica ordenanza, que sanción se merece un alcalde que se gasta más de 3 Millones de Euros del erario municipal (y en plena crisis), total para cultivar su megalomanía política.